Vamos con retraso…como no…

Vamos con retraso…como no…

¡Buenos días mundo!

Ya os conté que a mi chico y a mi nos colaban en la lista de espera (yuju!) y que parecía que me iba a hacer la FIV en enero, que debía llamar en Noviembre para empezar con todo…todo guay, todo aplausos, todo risas…

Hasta que llamo en Noviembre, para avisar que me ha venido la menstruación y preguntar cuando tengo que ir. Entonces me dicen que esa menstruación no, que con la de diciembre me haga un análisis de sangre el tercer día exacto y mi chico otro análisis.

Llega Diciembre y llega mi visita mensual, con adelanto incluso. Así que nos hacemos nuestros respectivos análisis, con nervios ya… Uhhh que esto empieza a ver la luz!!!!

¡ERROR!

Sabemos que una analíitica tarda en llegar a la consulta una semana, dos como mucho… pero estábamos en Diciembre, muchos días de fiesta, muchas semanas de trabajo incompleto y no quise llamar, para no agobiar, porque sabía que no me iban a llamar en medio de las fiestas navideñas… por experiencia he aprendido, que en épocas así (en verano también lo hacen) les gusta mucho dejarse el trabajo justo.

Pero he llamado a la consulta. Ha pasado más de un mes y esto ya si que no es normal. Mi cabeza pensante (que no para) empezaba a darle vueltas a la posibilidad de que yo estuviera aquí tan tranquila esperando que me llamasen y se hubiesen perdido los análisis o los resultados… Tampoco sería el primer caso.

La llamada ha venido a confirmarme mis miedos cuando la enfermera me ha dicho: “No te preocupes que te llamaremos, es que vamos con retraso, estamos citando ahora a los de Noviembre”.

Eso me deja con una duda: ¿Yo soy de Diciembre o de Enero?. Según la chica yo estaba en la lista para Enero, pero el análisis me lo hice en Diciembre. Porque si soy de Diciembre, en Febrero me llamarán, pero si soy de Enero, no me llamarán hasta Marzo….

(Y mi cabeza así todo el día…)

Que ya lo sé que es un mes y medio más solamente… Pero llega un punto en el que estoy cansada de: “Son solo dos meses”, “Es solo un mes más”, “Ya verás como se te pasa el tiempo volando”…

Y cuando llevas así más de 3 años te cansas, mucho.

Bueno, espero ser de Diciembre, que por algo es mi mes favorito… y, sobretodo, espero que el teléfono suene en cualquier momento, con desesperación lo espero…

 

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¡París bien vale una misa!

¡París bien vale una misa!

¡Buenos días mundo!

Muchas no lo sabeis pero este verano mi chico y yo fuimos a París de vacaciones.

Mucho puedo decir de París, algunas cosas no muy buenas, pero si puedo decir algo muy muy bueno y es que: ¡He vuelto con un anillo!

Mi chico lo tenía a huevo, la verdad, estabamos en París, la ciudad del amor (mucho tuvimos que poner de nuestra parte para que lo fuera…me decepcionó mucho la ciudad la verdad…) y él sabía que yo estaba deseandito… así que no era de extrañar que sucediera.

Lo cierto es que se hizo de rogar… incluso llegué a decirle: “Sería maravilloso que me pidieras en matrimonio aquí…”. Y contestó: “Ahora estamos con lo de la FIV y no creo que sea buen momento para eso..además no tengo anillo y aquí no voy a comprarlo” (todo esto con el anillo en el bolsillo… que mal me lo hizo pasar!)

El caso es que vimos anochecer en los Jardines de Marte, frente a la Torre Eiffel… y yo solo decía que me esperaba otra cosa, porque estaba abarrotado, sonaba música de reggeaton de fondo (sisi, como lo leeis..) y tube que echarle imaginación para sentirme romántica.

Cuando decidimos irnos al hotel, vi una limusina parada justo a los pies de la Torre Eiffel (no emocionaros que no era para mi! jajaja) y yo decía que seguro que había algún famoso cenando y que quería “sopetear”… es decir, ¿como pretendia que me fuera al hotel?, mi vena “marujil” no me dejaba!

El caso es que mi chico no paraba de decir, vamos a los jardines del lateral, a ver que hay… y yo ¬¬. Finalmente me convenció (que luego me enteré que la limusina era para Ariadna Grande…otro detalle de la noche que no olvidaré nunca) y nos fuimos a los jardines del lateral, dónde nos tumbamos en el cesped para ver la torre iluminada entre los árboles. Estabamos solos, casi literalmente, (otra pareja había a lo lejos tumbada también en el cesped…) y de repente me dice: “¿Me perdonas?

¡Hombres del mundo! ¡Eso no se hace!

Mi mente, en cuestión de microsegundos voló hacia -> “Joder! Ha tenido que hacer algo muy gordo para venir a pedirme perdón aquí…veremos si sales vivo de esta!”

Yo: “¿Que te perdone porqué?” (tonito cabreado)

Él: “Por hacerte esperar tanto…

Y lo que pasó, y lo que dijo, y lo mucho que lo besé, se queda en mi mente y en mi corazón para toda la vida…pero os lo resumo: ¡DIJE SI!, of course.

Así que, que me perdone Enrique IV, rey de Francia (Español por cierto…), pero voy a copiarle la frase:

París bien vale una misa.

¡La de mi boda!

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Recuperando mi vida…

Recuperando mi vida…

¡Por fin son “libre”!

Si, lo pongo entre comillas, porque no es que sea libre del todo, pero estoy recuperando mi vida.

O por lo menos lo intento.

Las últimas noticias por aquí fueron las operaciones y médicos que me rodearon… la menos complicada parecia la hernia de mi padre.. ¡JA! me rio yo…menos complicada…¡Y un cuerno!

Ha estado en casa con la baja hasta esta misma semana… y no me quejo de eso, que su salud es lo más importante y yo quería que se quedara en casa hasta que estuviera 100% recuperado.

Pero claro…eso implicaba que, en un negocio donde mi padre es el jefe, cuando él no está, me toca estar a mi.

Así que, pasé de estar por las mañanas en la oficina y dedicarle las tardes completas estudiar (ya os dije que estoy estudiando Técnico Superior de Educación Infantil)… a estar toooodo el día en la oficina.

Salia de casa a las 8 de la mañana y regresaba a las 21:30, y entonces aprovechaba para ducharme, cenar, intentar que mi casa no pareciera una pocilga (aunque fuese así por encimita jaja) y estudiar….

A pesar de todo solo suspendí una asignatura. ¡Venga ese aplauso para mi! ¡Gracias, gracias! jajajaja

Así que, como os podeis imaginar han sido unas navidades bastante estresantes… no han sido mis mejores navidades y eso si me molesta mucho, porque es la época del año que más me gusta. Este finde mientras guardabamos todos los adornos (si este finde…hasta ese punto ha llegado mi falta de tiempo para todo…), lo cual nos lleva unas horitas, porque tenemos muuuuchas cosas, le decía a mi chico que no he disfrutado la navidad y me da pena la verdad…

Pero bueno, como sabeis (y quién no lo sepa, que se lo vaya aprendiendo ya) soy de esas personas que acaban quedandose siempre con lo positivo… y os preguntareis, ¿tiene algo positivo esto?…pues si..

¡He perdido 3 kilos! Y lo mejor es que los he perdido estas navidades, a pesar de que me he bufado (literalmente) a comer, no me he privado de nada…bastante tenía yo con mi estres para dedicarle pensamientos a las calorías…he comido dulces, turrones, marisco, carnes, ensaladillas…¡De todo!

Pero por lo visto tanto estres ha hecho que perdiera peso…y podreis pensar: “pues si no hubieras comido tanto, habrías perdido incluso más peso…”. Pero lo cierto es que me da igual, ¡que me quiten lo bailao!. Esperaba pesarme al finalizar la navidad y haber engordado unos 4 kilos (lo digo totalemente en serio, no exagero) y me faltó besar al peso cuando ví que había perdido.

Mi peso actual es 70,7 kg, y mido 1,67 m…por lo que no estoy gorda, pero tampoco delgada, me considero “rellena” ;). Conste que estoy contestisima con mi cuerpo, lo único que me gustaría es tener un poco menos de panza y más culo… tengo el cuerpo mal distribuido por lo visto…

No me obsesiono con perder peso por la imagen, pero un poco si por salud, porque sé que si pierdo peso mis posibilidades de conseguir un embarazo con exito aumentan considerablemente…

Así que, contenta con mi vuelta al ruedo y de que pasaré más tiempo por aquí. Deseando ponerme al día con otros blogs que leo.

Tengo más cositas que contar, pero me parece que me he alargado ya demasiado y lo dejaré para el próximo post 😉

Un beso y hasta pronto, muy pronto!